Es fácil olvidar lo reciente que es que bañarse sea algo privado. En el New Haven de la década de 1880 un piso obrero no tenía bañera, ni agua caliente, y a menudo no tenía agua por encima de la planta baja. Lavarse significaba una palangana, una olla y mucho acarreo, o significaba el río.
La ciudad que se bañaba
Durante el verano el río Mill se llenaba de gente. Los muchachos se lanzaban desde las orillas y los estribos de los puentes; las familias bajaban al atardecer, cuando paraban las fábricas. Era lo normal en cualquier ciudad industrial estadounidense, y también lo era que el agua en la que se bañaban arrastrara los vertidos de todas las fábricas de aguas arriba.
Era además, para la época, un problema de orden público. Los muchachos bañándose en el río de la ciudad se veían desde la calle, y la discusión sobre qué hacer con ellos corrió en paralelo a la discusión sobre higiene.
Por qué las ciudades empezaron a construir baños
A partir de 1880 se extendió por las ciudades estadounidenses un argumento nuevo: que la limpieza no era un defecto moral de los pobres, sino un servicio que la ciudad debía a sus habitantes, y que una ciudad que no daba dónde lavarse no tenía autoridad para culpar a nadie de las enfermedades que venían después.
Era un argumento de salud pública y también de vivienda. El problema era la vivienda obrera; el baño público era el parche. Nueva York, Boston, Chicago y Filadelfia construyeron baños gratuitos con ese razonamiento, y el movimiento produjo un tipo de edificio reconocible: sencillo, funcional, separado por sexos, con horario y gratuito.
Había dos clases. El baño de río era una estructura flotante o de orilla — vestuarios, una pasarela, un recinto en el agua, un encargado —, barata de construir y dependiente de que el río estuviera lo bastante limpio. El baño cubierto llegó después, con agua corriente y duchas, y fue lo que acabó sustituyéndolo.
El de New Haven
New Haven tuvo el mismo debate y sus periódicos lo recogieron. El Morning Journal and Courier lo trató en mayo de 1880 y otra vez en octubre de 1881, en los años en que la ciudad decidía qué ofrecer y dónde.
Aquí, a la orilla del agua, hubo una caseta de baños, en la esquina de Mill River Street con Beach Street: el mapa municipal de 1888 muestra el edificio en su parcela, y esa es la imagen de este letrero.
Lo que todavía no sabemos
Este es el letrero peor documentado del sendero, y conviene decirlo con claridad. La fecha de apertura, quién lo gestionaba, cuánto duró, cuánto le costó a la ciudad y si era gratuito siguen siendo preguntas abiertas.
Los documentos que las responderían existen y están abajo: dos páginas de periódico de New Haven de 1880 y 1881, el mapa de 1888, y los registros municipales que mencionan una caseta de baños en Beach Street. Son escaneos, no texto buscable, así que alguien tiene que sentarse a leerlos.
Si usted sabe algo de este edificio, al proyecto le gustaría oírlo. El letrero 5 no se imprimirá hasta que sus datos concretos estén fijados.
La contradicción
Lo que la ciudad no podía hacer era limpiar el agua. Las mismas décadas que produjeron la caseta de baños produjeron las fábricas cuyos desagües iban al río, y la discusión sobre qué importaba más duró casi un siglo. Los baños públicos acabaron trasladándose a locales cerrados y lejos del río, las cañerías llegaron a las viviendas obreras, y en 1970 el río Mill superaba en cuatro veces el límite legal para poder nadar.
La calidad del agua ha mejorado mucho desde que se fue la industria. Aun así cae bruscamente después de la lluvia, cuando llega al río la escorrentía de calles y jardines y el desborde de alcantarillas viejas, y los niveles de bacterias siguen altos durante días. La ciudad que se bañaba no queda tan atrás como parece.
El letrero en este punto
El letrero completo, en inglés y español. Amplíe para leerlo.
Este letrero es todavía un borrador. Los recuadros rayados son fotografías que aún no se han conseguido.
Fuentes y lecturas adicionales
Cuando un enlace lleva a un original escaneado — una página de periódico, un mapa, una revista de ingeniería — es el documento en sí, no un resumen.
- The Beach Street bath house in the New Haven papers, May 1880 — Chronicling America
- The Beach Street bath house in the New Haven papers, October 1881 — Chronicling America
- 1888 map of the bath house area — Library of Congress
- Scenes from New York's public baths — Bowery Boys History
- Beach Street bath house in the New Haven city records, p. 304 — Google Books
- The birth and death of Manhattan's municipal baths
- Hygiene and swimming pools in New York City — Cities and Modernity
- Mill River bacteria TMDL — Connecticut DEEP
Investigación y créditos
La investigación histórica para la señalización del Mill River Trail fue realizada por Colin M. Caplan, de Magrisso Forte, y John R. Logan, con aportaciones de Jason Bischoff-Wurstle del Museo de New Haven y notas de recorrido de Steve Hamm. Las imágenes se acreditan individualmente. Los mapas de localización proceden de OpenStreetMap, © OpenStreetMap contributors, ODbL.