Todo lo del río Mill empieza aquí. El río debe su nombre a los molinos construidos en sus orillas para aprovechar la corriente, y el primero de ellos — el molino de grano de Christopher Todd, que molía el maíz de la colonia — estuvo en este punto desde 1642. Hacia 1780 había ocho molinos en el río. Los agricultores alquilaban tiempo en ellos para moler su grano.
The mill that named the river
Before any of this there was one mill, and it is the reason the water has the name it has.
Around 1640 the New Haven Colony put up a communal, water-powered corn mill at the lower falls, on the ground where the armory and then the dam would later stand. In the colony's records it is not given a name. It is just "the mill" — and the water running past it became the Mill River, which is what everyone has called it for nearly four hundred years.
We also know it was badly built, because somebody was taken to court over it. From the General Court of New Haven in 1642:
Richard Beach for nott performing covenant in the worke w[hi]ch he undertooke to doe att the mill, w[hi]ch he was to doe strongly and substantially, butt did itt weakely and sleightly as was proved by the testimony of John Wakefield the miller, himselfe allso nott denying itt; Itt was ordered that he should make good the damage, butt because the damage is not justly known what itt is, Mr. Goodyeare and Mr. Gregson are to [v]eiw the worke, and consider off and sett downe the damage by his [defec]tive workmanship.
A contractor who cut corners, a miller who testified against him, a contractor who did not even bother to deny it, and two men sent out to price the damage. That is the earliest human voice we have from this spot, and it is a building dispute.
El molino que dio nombre al río
Antes de todo esto hubo un molino, y es la razón de que el agua se llame como se llama.
Hacia 1640 la Colonia de New Haven levantó un molino comunal de maíz movido por agua en los saltos de abajo, en el terreno donde después estarían la armería y luego la presa. En las actas de la colonia no se le da nombre: es simplemente "el molino" — y el agua que pasaba a su lado pasó a ser el río del Molino, el Mill River, que es como se ha llamado desde hace casi cuatrocientos años.
También sabemos que estuvo mal construido, porque alguien acabó en el tribunal por ello. Del Tribunal General de New Haven, 1642:
Richard Beach, por no cumplir lo pactado en la obra que se comprometió a hacer en el molino, que debía ejecutar con solidez y firmeza, y la hizo floja y descuidadamente, según probó el testimonio de John Wakefield, el molinero, sin negarlo él mismo tampoco; se ordenó que reparara el daño, pero como no se sabe con exactitud cuál es, el señor Goodyeare y el señor Gregson han de examinar la obra y fijar el perjuicio causado por su trabajo defectuoso.
Un contratista que escatimó, un molinero que declaró contra él, un contratista que ni se molestó en negarlo y dos hombres enviados a tasar el destrozo. Es la voz humana más antigua que tenemos de este lugar, y es una disputa de obras.
1798
En 1798 Eli Whitney compró el molino de Todd y el terreno de alrededor, y construyó una armería.
A Whitney se le recuerda por la desmotadora de algodón, que patentó en 1794 y de la que apenas sacó dinero, porque era demasiado fácil de copiar. La armería fue el segundo acto. Aceptó un contrato para suministrar mosquetes al Ejército de Estados Unidos: un pedido grande, con poco plazo y sin una plantilla de armeros formados a la que recurrir.
Su respuesta fue cambiar lo que un trabajador tenía que saber hacer. En lugar de que un artesano limara un fusil entero para que encajara consigo mismo, unas máquinas guiadas por plantillas y patrones cortarían cada pieza lo bastante cerca de una norma como para que cualquier pieza sirviera en cualquier fusil. La destreza pasó de la mano a la máquina.
Whitney no inventó la idea, y los historiadores llevan mucho tiempo discutiendo hasta qué punto sus propios mosquetes la lograron. Pero el método que salió de esta ribera — piezas intercambiables, máquinas herramienta, división del trabajo — es el que hizo posible la producción en serie estadounidense. El agua movía la maquinaria.
Los incendios
A mediados del siglo XIX New Haven tenía un grave problema de incendios. La población crecía, las casas estaban pegadas unas a otras, y la luz y el calor venían de lámparas de aceite y fuegos abiertos. Los incendios empezaban a menudo y arrasaban manzanas enteras.
El agua para apagarlos venía del río Mill y del canal de Farmington. Cuando el canal se vació y se convirtió en ferrocarril, esa segunda fuente desapareció y la ciudad se quedó corta.
Eli Whitney hijo — el hijo del inventor, que dirigía las fábricas familiares río arriba, en Whitneyville — impulsó la fundación de la New Haven Water Company y la construcción de una presa en condiciones. También tenía su propio motivo: una presa más alta daba más salto, y más salto daba más fuerza a sus fábricas.
La presa
La presa original era de madera. Whitney y su hijo la reconstruyeron en mampostería y la elevaron varias veces: de unos seis pies a unos veintisiete en 1860, a treinta y uno en 1866, y diecinueve pulgadas más en 1916, cerca de su altura actual.
El embalse que formó se llamó lago Whitney, y durante unos ciento treinta años fue una parte importante del abastecimiento público de agua del condado de New Haven. Cumplió esa función hasta 1991. El alto Mill River sigue estando muy regulado por ello: se retiró la industria del río por encima del embalse, y la calidad del agua aguas arriba se ha mantenido buena.
Lo que cuesta una presa
Una presa es un muro atravesado en una ruta migratoria. Los arenques de río — alosas y arenques de lomo azul — pasan la vida en el mar y vuelven al agua dulce cada primavera para desovar, y antes de 1860 podían remontar el río Mill entero. Después de 1860 podían llegar hasta este muro.
Ese es el trato que hizo la ciudad, y es uno que la región lleva tiempo revisando poco a poco: pasos para peces, escalas y demoliciones de presas por todo Connecticut han ido reabriendo ríos a la subida de primavera.
Vuelva en abril
La presa hace además una cosa más, y usted puede verla.
Los arenques de río — primero las alosas, desde finales de marzo, y luego el arenque de lomo azul, desde mayo — entran del mar cada primavera para desovar en agua dulce, y vuelven al río donde nacieron. Suben por el Mill, pasan las compuertas de marea, atraviesan la ciudad.
Y entonces se paran. Aquí. Esta presa no tiene escala para peces. Las alosas se juntan en la poza al pie del aliviadero, en el agua somera detrás del museo, y hasta ahí llegan en su propio río. Todo lo que queda por encima de usted — el lago Whitney y unas catorce millas de cuenca más allá — lleva cerrado para ellas desde 1860.
Las aves lo saben. Cormoranes, garzas azuladas, martinetes y águilas pescadoras se reúnen bajo la presa en primavera exactamente por eso.
No se pueden pescar. Los arenques de río están bajo veda en todo Connecticut, en agua dulce y salada, porque la población de toda la costa se hundió. Mirar es todo lo permitido, y merece el paseo.
El lugar hoy
El solar de la armería es hoy el Museo Eli Whitney, y el granero, la presa y las obras hidráulicas forman el paisaje industrial más legible del río. Aguas abajo el Mill River se convierte en otra cosa — de marea, rellenado, cruzado por puentes y edificado encima — pero aquí es donde empezó.
El letrero en este punto
El letrero completo, en inglés y español. Amplíe para leerlo.
Fuentes y lecturas adicionales
Cuando un enlace lleva a un original escaneado — una página de periódico, un mapa, una revista de ingeniería — es el documento en sí, no un resumen.
- Connecticut anadromous fish runs — CT DEEP
- Records of the Colony and Plantation of New Haven, 1638-1649, ed. Hoadly — the 1642 mill case
- Lake Whitney Dam — Historic American Engineering Record, HAER CT-186-C (Library of Congress)
- The Eli Whitney Museum — historic site
- The Eli Whitney Museum — arms production
- The Whitney Armory helps progress in Hamden — Connecticut History
- 1888 map showing the Whitney site — Library of Congress
- Christopher Todd's mill — Centenary of Hamden, Connecticut, 1886
- Mill River history — Mill River Trail
Investigación y créditos
La investigación histórica para la señalización del Mill River Trail fue realizada por Colin M. Caplan, de Magrisso Forte, y John R. Logan, con aportaciones de Jason Bischoff-Wurstle del Museo de New Haven y notas de recorrido de Steve Hamm. Las imágenes se acreditan individualmente. Los mapas de localización proceden de OpenStreetMap, © OpenStreetMap contributors, ODbL.
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