Los primeros nombres ingleses de este tramo de agua fueron Dragon Point, Dragon River y Dragon Town. La explicación habitual es la correcta: había focas comunes tumbadas en estas orillas en gran número cuando los primeros marineros europeos remontaron el río, y "dragón" les pareció bastante aproximado.
Las focas han vuelto al estrecho de Long Island en invierno. Estuvieron ausentes mucho tiempo.
Un lugar aparte
Fair Haven está a unas dos millas del Green de New Haven, y ha pasado buena parte de su historia siendo deliberadamente distinto. Los agricultores de aquí formaron su propia aldea en 1679 siendo aún parte de la Colonia de New Haven. Un puente de madera sobre el Quinnipiac a finales del siglo XVIII unió las dos orillas. La zona entre State Street y el río Mill pasó a ser parte de New Haven en 1784 y se llamó New Township. Fair Haven volvió a separarse en 1837, con unos mil habitantes.
Un capitán de barco que la visitó en 1747 quedó tan impresionado que la llamó Fayre Haven, y el nombre sustituyó a los dragones.
Clamtown
Lo que Fair Haven tenía eran ostras, y casi todo el mundo trabajaba en ellas de un modo u otro: construyendo barcas, haciendo barriles, cultivando y recogiendo los bancos, comprando y vendiendo la captura. A mediados del siglo XIX el comercio ostrero de New Haven solo era superado en volumen por el de Baltimore, y el apodo de la aldea era Clamtown.
La barca que desarrollaron para el oficio fue el sharpie: larga, estrecha, de fondo plano, con poco calado para trabajar los bancos y rápida para llevar la captura a casa. Es uno de los pocos diseños de embarcación pequeña estadounidenses surgidos de una pesquería concreta en un lugar concreto, y salió de este.
También operaban desde aquí barcos mayores, que comerciaban con las Indias Occidentales y traían azúcar, melaza y fruta. La First Church de Grand Avenue tenía cuarenta y ocho capitanes de barco en su congregación, y su aguja de 237 pies era la referencia que buscaban los marineros al volver, hasta que una tormenta le quitó cien pies en 1877.
El derrumbe
La industria ostrera se vino abajo a principios del siglo XX. La sobrepesca hizo una parte; la contaminación, el resto. Los bancos estaban aguas abajo de un río industrial tratado como desagüe durante décadas, y los ostricultores pelearon durante años con las fábricas por el agua sin ganar.
Una ostra adulta filtra hasta cincuenta galones de agua al día. Los bancos no eran solo un negocio: eran el sistema de filtración del puerto, y perderlos empeoró el agua de una forma que hizo más difícil recuperarlos.
Ahora
La ostricultura en el Quinnipiac se está recuperando, con agua más limpia. Las focas vuelven cada invierno. Fíjese también en el cangrejo costero asiático, un recién llegado pequeño y agresivo que llegó en el lastre de los barcos y es hoy el cangrejo más común en muchas orillas del estrecho.
El letrero en este punto
El letrero completo, en inglés y español. Amplíe para leerlo.
Este letrero es todavía un borrador. Los recuadros rayados son fotografías que aún no se han conseguido.
Fuentes y lecturas adicionales
Cuando un enlace lleva a un original escaneado — una página de periódico, un mapa, una revista de ingeniería — es el documento en sí, no un resumen.
- Fair Haven, oystering and Clamtown — Yale-New Haven Teachers Institute
- Dragon Point — Connecticut Historical Collections
- What happened to the oysters — Yale-New Haven Teachers Institute
- Mill River Watershed Based Plan — Save the Sound
Investigación y créditos
La investigación histórica para la señalización del Mill River Trail fue realizada por Colin M. Caplan, de Magrisso Forte, y John R. Logan, con aportaciones de Jason Bischoff-Wurstle del Museo de New Haven y notas de recorrido de Steve Hamm. Las imágenes se acreditan individualmente. Los mapas de localización proceden de OpenStreetMap, © OpenStreetMap contributors, ODbL.